“Cuando hablamos del alcohol a los chicos, porque alguno ha tenido contacto o en su familia se consume mucho alcohol -ésos suelen ser a los que les cuesta más la dinámica-, a diferencia del tabaco, que tienen claro que es malo, no son conscientes de que es nocivo en todas las edades”. Esta reflexión de la psicóloga Cristina Sanz, una de las impulsoras del juego ‘La ley seca’ de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la achaca a que  se vive en una sociedad en donde el alcohol está metido en la cultura,  que se llega a decir “para los niños, no -cada uno considera niño a una edad-; pero para los mayores, sí”. En esto, el Código Europeo Contra el Cáncer ha dado un paso más y se muestra actualmente mucho más restrictivo con el alcohol.

Este argumento va unido a la actuación del programa de prevención en centros escolares de AECC Madrid ‘Escape room’, que, en su faceta de prevención del alcohol, llegó el jueves a 172 alumnos, divididos en seis aulas, de 1º de E.S.O. del I.E.S. ‘Profesor Julio Pérez’ de Rivas de Vaciamadrid, de la mano de Sanz y de su compañero y también psicólogo César Benegas, que encontró “muy participativo” al centro.

Era el tercer juego de ‘La ley seca’ y el primero en este centro, en un ciclo de actuaciones llevadas cabo estas semanas en Rivas, “con multitud de cuestiones sobre consumo de alcohol, sus efectos, si el tabaco te lleva al alcohol o viceversa…”, cuenta Benegas. Preguntas que se unían a otras formuladas por los alumnos, como si el consumo de alcohol afectaba a o no a su aparato digestivo, al sistema endocrino, si se puede engordar o adelgazar, en definitiva, les preocupaba, de entrada, su imagen; pero también si afectaba su nivel físico o mental.

Benegas destaca, entre todas las partes del juego realizadas, la reservada a las  habilidades sociales. Por su parte, el profesorado, liderado por la jefa de estudios, Aída Caño, se volcó con la iniciativa.

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