Este taller nace de la necesidad de atender a jóvenes y adolescentes, de entre 14 y 24 años, tras la pérdida de un ser querido, algo que “no es normativo” porque “no es normal que tan joven se pierdan a padres o hermanos”, señala María Mata, psicooncóloga de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Madrid y responsable de un nuevo taller que aborda el duelo en jóvenes, puesto en marcha en el Espacio Activo de Madrid.

En esta sesión, dedicada exclusivamente a los jóvenes -la gran mayoría chicas-,no tuvieron cabida padres, madres o cualquier otro familiar cercano.

La psicóloga habló de un “posible riesgo” si no se gestiona bien. En estas edades existe más vulnerabilidad ante el duelo, “se cierran más”. La forma de vivir el trance puede ser muy distinta de unos a otros jóvenes, ya que este duelo pasa por distintas fases. “Se entiende que pasado el año uno empieza a ser consciente y a asumir la pérdida; “ya que se pasan fechas importantes días de la madre o el padre, cumpleaños…”, recuerda Mata.

La ponente aseguró que  el fallecimiento de un ser querido repercute en el día a día  del adolescente “ya que no hay baja laboral y tienen que seguir estudiando”. El taller no fue testimonial como tal, “pero sí existe una dinámica de compartir desde la intimidad; sin exponerse”, apunta la especialista de la AECC, que incide en que éste no es un grupo terapéutico.

Es importante, hizo hincapié Mata, que “se sientan acogidos por un grupo de edad similar a la suya, y que todas las personas que están aquí están pasando ahora mismo por lo mismo”.

Durante dos horas, el taller, pensado para impartirlo una vez por temporada, se desarrolló por vez primera con la intención de repetirlo si tuviera más demanda. El objetivo marcado no fue otro que el ofrecer un espacio de jóvenes para “poder sentirse identificados en este proceso y donde poder compartir si quieren qué dificultades están viviendo ahora mismo, que igual con sus amigos no pueden hacerlo” .

 

aecc-madrid-web

Deja tu comentario