El cáncer de próstata es el segundo cáncer más frecuente en los hombres y por este motivo “queremos orientarles para cómo prevenirlo”. De esta forma definía el objetivo de su intervención del viernes a empleados de la aseguradora Santalucía, en su sede de la plaza de España de Madrid, la doctora Elena Segura, del Departamento de Prevención de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Madrid, en  el marco del programa de empresas ‘Tu salud es lo primero’.

De manera introductoria, la doctora habló de la ubicación de la glándula en cuestión, para qué sirve, cuáles son las enfermedades más frecuentes que la rodean; para pasar, a continuación, al gran protagonismo que tiene el cáncer de próstata en la población masculina, el segundo en morbilidad, tras el de pulmón; pero no situado entre las primeras causas de muerte. “Se diagnosticaron 31.728 casos en España en 2018  y solo fallecieron 6.061 personas”, recuerda Segura.

Este cáncer, que suele afectar a personas mayores, cuya edad media de presentación es de más de 65 años, en un 75% cuanta la especialista en prevención. A diferencia de los cánceres de colon o mama, no se aconseja el ‘screening’ o cribado, ya que el resultado de las pruebas “son muy inespecíficos”, al igual que los síntomas.

Un varón, a través de la información ofrecida en este tipo de charlas, tiene la posibilidad de conocer algunos de los síntomas   de   un posible  problema prostático que puede o no acabar en cáncer: Cualquier inflamación o agranda miento de la próstata, dificultad al iniciar la micción, lo que le origina un esfuerzo añadido, disminución del chorro, levantarse por las noches para ir al baño e incremento de la frecuencia, sensación de que no ha vaciado del todo la vejiga… “Aunque no sea un cáncer puede dar estos síntomas y el médico debe valorar”.

En los casos anteriores, se debe acudir al médico con el fin de descartar que esos síntomas puedan significar un cáncer. Un tacto rectal, una analítica o una ecografía son algunas de las pruebas más habituales. “El crecimiento de la próstata es algo normal en los varones”, añade.

Volviendo al ‘screening’, Segura advierte de que, actualmente,  no está indicado para estos casos porque se ha visto que el antígeno prostático específico (PSA), a través de una prueba sanguínea,  sí marca que el antígeno es elevado o no, “pero es un dato muy inespecífico de cara a la enfermedad, ya que se puede elevar en múltiples situaciones. Por lo tanto, no nos dice nada.  No es un dato sensible”, manifiesta la galena de la AECC.

Además, cuenta la doctora, existen algunos acúmulos de células tumorales en la próstata que se producen a una edad determinada y no crece y ni se desarrolla,  Se quedan ahí. “Si es en persona aún joven los tratamientos agresivos no son aconsejables”, aludiendo a efectos secundarios como la incontinencia o la impotencia; mientras que en personas mayores tienen un crecimiento lento, y en estos casos se suele apostar por tratamientos conservadores como alternativa a la cirugía.

Finalmente, La ponente recordó que el 1% de los cánceres de próstata es hereditario; el 70% se produce con más de 65 años. Y en cuanto a la alimentación, la prevención en la dieta debe eliminar grasas , además de consumo cero de alcohol y evitar la obesidad.

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