La mafia de Al Capone y las brigadas de Elliot Ness, recordando los años veinte y treinta en unos Estados Unidos en declive económico y social, y la prohibición de vender bebidas alcohólicas, es el escenario en el que se basa un guion elaborado, con mucha ilusión y horas de trabajo, por el Departamento de Prevención y Promoción de la Salud de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Madrid. Se trata del juego de‘La Ley seca’, enmarcado en el programa genérico denominado ‘Escape room’.

El vídeo introductorio “les encanta; provoca una catarsis en los críos”, apunta César Benegas, psicólogo de la AECC, uno de los encargados de trasladar esta iniciativa a los centros escolares madrileños, junto a su compañera Cristina Sanz.

Este nuevo juego, que se une al iniciado en octubre pasado sobre tabaco, ‘La habitación del humo’,  ha visto la luz este miércoles en el Colegio Montesclaros de Cerceda, donde alumnas y alumnos de tres grupos de  1º de E.S.O. lo han descubierto.

“Se trata de prevenir el consumo del alcohol en 12 y 13 años antes de que se inicien en él”, aclara Sanz, que explica que cada ‘Escape’ posee su “idiosincrasia”; a la vez que da gran importancia al vídeo introductorio y al relato que lo sostiene. “La historia te envuelve, y a partir de ahí todas las pruebas se desarrollan en función de esa historia”.

Durante el desarrollo del juego “creas una atmósfera en la que ellos ven imágenes de personas mayores; y, muchas veces, el mensaje preventivo lo llevan hacia sí mismos y a veces hacia sus familias”, afirma Benegas.

“Si nosotros creamos el ambiente, entramos directamente en la dinámica de juego”, declara el psicólogo, que adelanta que no solo se resuelven acertijos o preguntas, sino que antes de pasar a la siguiente prueba “les lleva-mos a pensar en sí mismos, qué creencias tienen y qué mitos, hay”.

Cuatro equipos y cuatro colores. Cuatro ubicaciones: descampado, parking de un recinto ferial, parque y barrio.

 En este ‘tablero’ de juego aparecen hojas  de  soluciones para llegar a liberar las cuatro zonas establecidas, cada una acompañada por juegos distintos, sin ganadores, ya que “tienen que salir todos y liberar todos la ciudad”, indica Sanz, que destaca que el “espíritu del juego es salir, no ganar”. Para finalizar con una puesta en común.

La psicóloga también hizo hincapié en el ‘juego estrella’ de ‘La ley seca’: encontrar un mensaje secreto en el interior de una caja de caudales, que para abrir necesita de una sola llave del llavero que se entrega a cada grupo.

La diferencias del juego sobre alcohol con respecto al del tabaco está en que el primero cuenta con mapas “para liberar una ciudad, y no hay un orden como en el del tabaco, en el que sí existe porque nos interesa cómo se entra en la adicción”. Además, “fumar mata y saben que mata”, manifiesta el especialista; mientras su compañera insiste en que “saben que fumar es malo; pero con el alcohol no tienen claro que por sí mismo sea malo, que es una sustancia que crea adicción, porque vivimos en una sociedad muy alcohólica y el limite está muy mal definido”. De este modo, los profesionales apuestan por el mensaje rotundo de “no bebas y si lo haces, cuanto menos mejor”.

Tanto en la jornada de mañana como en la de tarde, que en total alcanzó a 126 alumnos y alumnas, la respuesta obtenida fue “muy positiva”, coinciden ambos psicólogos, que agradecieron a la dirección y al profesorado del centro su “implicación” en las sesiones. Los docentes también se vieron sorprendidos “había hecho pensar a los chicos sin que se  den cuenta”, confiesa Benegas.

 

Imágenes de Instagram del  Colegio Montesclaros: 

 

 

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